Tomé mi vieja taza despostillada y le serví un poco de té, recordándote le dí un par de sorbos, extraño la sensación de vacío en el estómago que suele causar el pensar en ti, extraño cuando ensayaba charlas contigo sentado en la mesa porque no encontraba otra manera de saciar la urgencia psicológica de hablar contigo. Mi gato ya no cree llamarse Teresa.
Terminada la taza, cerré la caja que contenía las entradas viejas para el cine, tus ligas de cabello, la servilleta de los helados, en fin todo lo que fui acumulando en mis bolsillos despues de estar contigo todo este tiempo, cómo dije, la caja se ha cerrado y de ahora en adelante lo que traiga en los bolsillos será abatido por la entropía del tiempo en mi cuarto.
Quiero que sepas, que asi cómo la caja también este viejo diario solitario también se ha negado a recibir mas remembranzas tuyas.
adios.
Comments (7)
wow, aparentemente rápido, yo aún guardo unas entradas al cines (across the universe) , una servilleta de los helados nutrisa y una de esas notitas de una galleta de la suerte ...
saludos Lalo...
Tengo a mi mamá en tus tierras. En tu ciudad...
Cerrar cajas siempre es difícil... ¿ Sabes qué hice yo? La enterré en un pequeño bosque a las afueras de dónde vivo. En el sétimo arbol desde el pequeño adujero junto al precipicio.
Un beso
Estas son las últimas cosas que se vuelven las primeras a la hora de recordar y morir...
Ummm, dicen que lo mejor es quemar los recuerdos, pero esta opción que has tomado, me parece mucho mejor ^_^ después de todo, supongo que será un lindo recuerdo cuando el dolor pase.
Un Saludo Eduardo
Con eso que no le ibas a hablar y no duraste mucho, creo que estás aguantando las ganas de escribir.
Por cierto, la próxima vez que te vea tengo que golpearte. No es que yo quiera hacerla, me pidieron que lo hiciera...
Hola Edward. Hace mucho que no te dejaba un comment, cómo has estado?, bueno sólo pasaba a saludarte, ya serán 2 años desde que nos conocimos!!!
Paso lista, sin enterarme del apelativo adecuado.
Quizá sea tiempo.